Cómo controlar qué has prestado y a quién
Nadie pierde un libro prestado. Lo que se pierde es el recuerdo de a quién se lo dejó.
Por qué falla la memoria aquí
Un préstamo se hace en dos segundos y en una conversación: «llévatelo, ya me lo devolverás». No hay recibo, no hay aviso, y el hueco en la estantería tarda meses en notarse — para entonces ya no se sabe si lo prestaste, lo perdiste o nunca lo tuviste.
Y preguntar es incómodo justo cuando más falta hace: cuando ha pasado tanto tiempo que el otro tampoco se acuerda.
Qué conviene guardar
- Qué ejemplar, no qué obra. Si tienes el cómic en grapa y en integral, prestaste uno de los dos.
- A quién. Con el nombre que uses tú; no hace falta que esa persona tenga cuenta en ningún sitio.
- Desde cuándo. Es el dato que convierte «se lo dejé» en «se lo dejé hace catorce meses».
Cómo se hace en DeListado
El préstamo va en el ejemplar, que es una cosa distinta de la obra: puedes tener un libro sin haberlo leído y haber leído uno prestado. Se apunta a quién y desde cuándo, y se ve de un vistazo en tu colección.
Es un dato tuyo y privado: quien vea tu perfil público no ve a quién le prestaste nada.
Ya puedes crear tu cuenta
Es gratis, no pide tarjeta y no hace falta que nadie te invite. Se entra con un enlace al correo: ni siquiera tienes que inventarte una contraseña.
Tu biblioteca nace privada y no aparece en buscadores. Lo que se guarda y durante cuánto está en la política de privacidad. · Ya tengo cuenta