Saltar al contenido

Empezar

Entrar, instalarlo en el móvil y apuntar lo primero.

Entrar por primera vez

Cualquiera puede crear una cuenta, gratis y sin que nadie tenga que invitarte. Se hace desde esta página: pones tu nombre, tu correo y tu fecha de nacimiento.

Te llega un correo con un enlace y la cuenta existe cuando lo abres, no antes. Ese paso no es un trámite: es lo que impide que alguien dé de alta una cuenta con la dirección de otra persona.

Si te ha invitado alguien de dentro, tu enlace te lleva al mismo sitio y te ahorra ese paso.

No hace falta inventarse ninguna contraseña. Para entrar escribes tu correo, te llega un enlace y con pulsarlo estás dentro. El enlace vale quince minutos y sirve una sola vez; si pides otro, el anterior deja de funcionar.

Entrar con la cara o la huella

Es lo más cómodo y lo más seguro. En Cuenta puedes crear una passkey: se guarda en tu propio móvil u ordenador y se abre con lo que ya usas para desbloquearlo. No hay nada que recordar ni que escribir, y no se puede robar por correo.

Puedes tener varias —el móvil y el ordenador son aparatos distintos— y borrarlas cuando quieras. Nunca te vas a quedar fuera por borrarlas: el enlace al correo funciona siempre.

Y si prefieres una contraseña

También vale. Se pone desde Cuenta, no al crearla, y tiene que tener al menos doce caracteres. Quien ya tuviera una sigue entrando con ella exactamente igual que antes.

Entrar con Google sigue estando. Y da igual cómo entres: si es el mismo correo, es la misma cuenta y la misma biblioteca.

Instalarlo en el móvil

DeListado se instala desde el navegador. No está en la App Store ni en Google Play, no ocupa apenas espacio y se actualiza solo.

En iPhone o iPad

  1. Abre app.delistado.com en Safari. Tiene que ser Safari: desde Chrome el iPhone no deja instalarlo.
  2. Pulsa el botón de Compartir — el cuadrado con la flecha hacia arriba, abajo en el centro.
  3. Baja por la lista y pulsa «Añadir a pantalla de inicio».
  4. Pulsa «Añadir» arriba a la derecha.

En Android

  1. Abre app.delistado.com en Chrome.
  2. Normalmente sale solo un aviso abajo que dice «Instalar aplicación». Púlsalo.
  3. Si no sale: menú de los tres puntos, arriba a la derecha → «Instalar aplicación» o «Añadir a pantalla de inicio».

Ya tienes el icono en la pantalla de inicio y abre a pantalla completa, sin la barra del navegador. Si te quedas sin cobertura, se abre igual y te avisa de que no hay conexión en vez de darte un error del navegador.

Apuntar lo que ves, lees y escuchas

La biblioteca después de marcar unas cuantas obras: cine, series, libros, cómics y música en la misma rejilla, con filtros por categoría y por estado.
Así queda tu biblioteca. Cada obra con su año y tu nota debajo. Los filtros de arriba son por medio; los de la segunda fila, por estado.

Arriba del todo hay un buscador. Escribe el título y pulsa intro. Puedes escribir sin acentos y sin mayúsculas: «el laberinto del fauno» encuentra El laberinto del fauno.

Busca en varias fuentes a la vez: películas y series, música, libros, cómics, videojuegos y juegos de mesa. Si algo no está todavía en el catálogo, lo trae del momento de fuentes externas — la primera vez tarda un par de segundos más.

Abre la obra y elige tu estado. Las palabras cambian según lo que sea, para que se lea como se habla:

PelículasSeriesLibros y cómicsDiscosVideojuegosJuegos de mesaEn directoCartasÁlbumes de cromos
Aún noQuiero verlaQuiero verlaQuiero leerloQuiero escucharloQuiero jugarloQuiero jugarloQuiero irQuiero coleccionarlaQuiero empezarlo
A mediasViéndolaViéndolaLeyendoEscuchándoloJugándoloJugándoloTengo entradasColeccionándolaPegando cromos
HechoVistaTerminadaLeídoEscuchadoTerminadoJugadoFuiCompletadaCompletado
Lo dejéAbandonadaAbandonadaAbandonadoAbandonadoAbandonadoSe quedó a mediasAl final no fuiLa dejé a mediasLo dejé a medias

«En directo» es para lo que pasa una vez y no vuelve: conciertos, teatro, danza, monólogos. Ahí lo que importa no es la obra sino la noche — dónde fue y con quién fuiste—, y por eso esos dos campos están a mano en cada visita. Los conciertos concretos no están en ninguna base de datos, así que casi siempre se meten a mano.

En los videojuegos se dice «Terminado» y no «completado» a propósito: completar un juego significa otra cosa —al cien por cien, con todo—, y eso es una afirmación más fuerte de la que aquí se guarda.

Y las colecciones de cartas —Pokémon, Magic, Yu-Gi-Oh!— tienen su propia forma de contarse: la ficha no es una carta, es la colección entera. «Oscuridad Incandescente», 2020, 201 cartas. Y en vez de decir por dónde vas, dices cuántas tienes: la barra se convierte en un medidor de lo que te falta. Están las más de cuatrocientas que existen de los tres juegos, y las que van saliendo entran solas.

Los álbumes de cromos van un paso más allá. No se apunta cuántos llevas: se apunta cuáles. Hay una rejilla con todos los huecos del álbum, numerados como en el papel, y se van marcando los que tienes pegados. Al lado de cada uno se apunta cuántos repetidos te sobran.

Están montados hueco a hueco: LaLiga Este 2026-27 (628 cromos), EuroLeague 2025-26 (448) y el Mundial 2026 (980, con sus 48 selecciones). Los números son los que llevan impresos —«ESP14», y «6A» y «6B» cuando un número viene partido en dos— para que se pueda buscar el cromo que tienes en la mano.

Y de ahí sale lo que de verdad se hace con un álbum: cambiar. En «Cambios» eliges a un amigo y salen las dos listas a la vez —lo que le sobra a él y te falta a ti, y al revés—, ya cruzadas. No hay que comparar nada a mano.

Los álbumes que no estén se meten desde «Meter una obra a mano», escribiendo cuántos cromos tiene. Ese número viene impreso en la portada, y como el catálogo es común, se escribe una vez y le sirve a todo el mundo.

De las cartas no se enseña ninguna imagen, ni de la carta ni de la colección. Los datos —el nombre, el año, cuántas cartas hay— son hechos; los dibujos son de Nintendo, de Wizards y de Konami. Cada ficha lo dice, y dice también que esto no es oficial.

En los juegos de mesa, en cambio, se dice «Jugado»: nadie termina el Catán, lo juega. «Jugándolo» se reserva para las campañas de meses —Gloomhaven, Pandemic Legacy—, que son las únicas que de verdad se quedan a medias de una tarde para otra. Y de un juego de mesa se guarda además la caja: el juego base, sus expansiones y en qué estado están.

«Abandonada» no es un fracaso. Es información: dentro de dos años sabrás que empezaste aquello y no te enganchó, y no volverás a empezarlo sin querer.

Ya puedes crear tu cuenta

Es gratis, no pide tarjeta y no hace falta que nadie te invite. Se entra con un enlace al correo: ni siquiera tienes que inventarte una contraseña.

Crear mi cuenta

Tu biblioteca nace privada y no aparece en buscadores. Lo que se guarda y durante cuánto está en la política de privacidad. · Ya tengo cuenta